viernes, 20 de marzo de 2009

Otoño

Ahora es el veinte de marzo, según el equinoccio.
El otoño trae mañanas tibias y árboles en celo.
Debería ser un santuario de armonías.
Pero el cambio climático es menos peligroso
que los canallas,
los energúmenos del sector
los apropiadores de la palabra
los intrusos de la ternura.
Hay que plantar la flor como se pueda.

Elvio Zanazzi

1 comentario:

Maria dijo...

Me encanta el otoño.
Un beso!