domingo, 27 de febrero de 2011

MANUAL DE MAYORÍAS EN BUENOS AIRES


EN EL MES DE MAYO ESTAREMOS PRESENTANDO EL ESPECTÁCULO DE NARRACIÓN ORAL "MANUAL DE MAYORÍAS" EN LA MANZANA DE LAS LUCES, CAPITAL FEDERAL.

ESTA CONTADA ES EL RECORRIDO POR LA VIDA DE CINCO AMIGOS Y SUS PEQUEÑAS, GRACIOSAS, FUTBOLERAS, DIFÍCILES HISTORIAS. CON HUMOR, DRAMA, ALEGRÍAS Y ALGUNAS PENAS, LAS PEQUEÑAS BATALLAS DE ESTOS CINCO AMIGOS VAN DESDE LA NIÑEZ Y LOS JUEGOS HASTA LA JUVENTUD Y LA PELEA DIARIA POR VIVIR SENCILLAMENTE; AUNQUE CUESTE, LA VIDA, VALE LA PENA.


LA FUNCIÓN DURA 50 MINUTOS Y ES UN UNIPERSONAL CUENTACUENTOS QUE RELATA LA HISTORIA DE CINCO MUCHACHOS A TRAVÉS DE UN TEXTO ORAL QUE INCLUYE ADAPTACIONES DE CUENTOS DE DISTINTOS AUTORES. LOS CUENTOS TIENEN NEXOS ENTRE UNO Y OTRO Y UN GUIÓN QUE INCORPORA TAMBIÉN UN CUENTO DE ELVIO ZANAZZI Y ALGUNA HISTORIA FUTBOLERA RESCATADA DE LOS PUEBLOS.

CONSERVACIÓN


Los vencidos siempre fueron despreciados en su ocaso por los que ayer los quisieron.
Rafael Amor


Asomo a la realidad.
Por la perilla de la sofisticada puerta se bambolea un mundo de cristianos y relámpagos. A cada relumbrón va un azote; a cada azote una peregrinación de voluntarios.
El delicado asunto del dinero, como dirían Prevert y Castillo, conserva la propiedad privada de los privados amaneceres.

Elvio Zanazzi
14 de julio de 2009

viernes, 25 de febrero de 2011

POSESIVOS

DISTRACCIÒN

El olvido es compañero de la ceguera cínica que envuelve a esta sociedad.
Diego Ratto


Me niego a compartir el olvido.
Resisto a la ignominia de los pretéritos descuidos
de los recuerdos que no llegan
los que han perecido en viejas páginas que ya no se escriben.
Persistir en la magia de la santa rita, en el aroma de los tilos, en la tibia solidaridad de los vecinos. Soy posesivo de esa menta.

Elvio Zanazzi
02 de febrero de 2007

jueves, 24 de febrero de 2011

Exagerar

2. tr. Decir, representar o hacer algo traspasando los límites de lo verdadero, natural, ordinario, justo o conveniente.

¿Exagero, amor?
Cuando traspaso los límites de lo verdadero. Si tú estás más allá de lo cierto que me tenía reservado el dios de la agonía, el Zeus de la cultura monolítica, monogámica y certera, la que nos asegura una muerte de olvidos.
Cuando me excedo de lo natural, porque no es natural que te ame tanto; es sobrenatural que se me vuele el jopo, que no duerma seguido, que amague con mirarme en el espejo para encontrar la parte de ser otro.
Cuando intento salir de lo ordinario, navegar las regiones abisales para encontrar extraordinarias criaturas como tú.
Cuando pretendo salirme de lo justo, de la impronta de los noticieros que indican la veracidad de la justicia, cuando pongo el acento en el amor y me olvido de códigos penales impuestos a fuerza de resignaciones.
Cuando apuesto a las inconveniencias de tu ternura ante la conveniencia precisa de la pena.
¿Exagero amor?
Soy un exagerado, que te ama.

Elvio

jueves, 27 de enero de 2011

jueves

Buscar el trigo, ansiarlo, venerarlo, ponerlo en el borde para que lo vea el cielo.
Y estar hambriento de pan, pesado de harina, ahogado de un polvo que no es de nadie.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

LA NAVIDAD SEGÚN EL PEPE (primera parte)

Mientras observaba actividades artísticas con música sacra y barroca se le ocurrió al Pepe que al año siguiente juntaría a los muchachos para conmemorar la navidad pero de acá, como la conocemos nosotros. Mucho corete y firulete pero no ser entendía un sorete -amagaba elevar la voz el Pepe y lo frenábamos- Tenemos que hacer una navidad nuestra. El Jesús por empezar va a tener apellido porque acá no es como en Brasil que te ponen un nombre largo y después te dicen Lula por ejemplo, o Ronaldiño. Acá no, acá tenés nombre y apellido así que Jesús no se discute pero el apellido lo proponen los vecinos y lo discuten las compañeras y compañeros en asamblea.
Y así fue que, cuando promediaba octubre, el Pepe reunió a la barra y –luego de la choripaneada- desplegó un croquis enorme de papel barrilete que sobrepasaba los límites del tablón. Y ahí tenía dibujado, hasta en los más mínimos detalles, el proyecto NAVIDAD NUESTRA. Y debate más, discusión menos, la barra del Pepe comenzó a trabajar en la decisión democrática de conmemorar en el pueblo la navidad. Y nosotros, que éramos más chicos, empezamos a colarnos en las reuniones y de a poquito nos incorporamos al trabajo; en realidad ayudábamos haciéndoles los mandados, pero esos menesteres muy importantes a la hora de avanzar en un proyecto, nos permitieron formar parte de la trastienda más extraordinaria que hubiéramos visto jamás: La Navidad en el pueblo, local, nuestra, Cristo naciendo acá. Qué tal.
Fue así: Por empezar de Papá Noel hizo el Flaco Cano, que pesaba cincuenta y dos kilos con ropa, no tenía barba ni canas. La organización decidió que el papá noel se vistiera de celeste y blanco y llevara una bolsa blanca con un sol amarillo, llena de juguetes y caramelos donados por los comerciantes del pueblo. Y decidió que fuera delgado porque la gordura exagerada del papá noel de los trineos tenía diversos factores negativos: representaba la opulencia que acá no había, la obesidad absoluta que es una enfermedad a prevenir, el ocio mal usado, porque un gordo asqueroso como el papá noel de la tele seguro que se debe rascar las pelotas todo el día para estar tan gordo y además debe ser un vividor. Y entonces el Flaco Cano empezó a ensayar y Ketina, la rubia más linda que jamás he visto otra igual, le hizo la ropa con retazos de tela que consiguió enseguida y el Flaco voló por los techos, se subió a los sulkis tirados también de caballos flacos, se trepó a las palmeras de la plaza, probó todas las formas y modos de entrar en el pueblo y lloró de emoción, flaco, celeste y blanco, sin barba y sin canas, lloró y cantó una canción de cuna que le había escuchado a su abuela y entró en la plaza y en las escaleritas de la pirámide se sintió Gardel.

Elvio Zanazzi
(continúa)

martes, 14 de diciembre de 2010

UN PUEBLO SIN MEDALLAS


El 15 de Diciembre de 2006 se fue el Negro Castillo. En estos cuatro años, además de extrañarlo casi diariamente, pienso que lo que él decía sigue formando parte de la agenda de mi almohada. Leonardo decía: el muro se calló pero la pregunta sigue en pie: ¿qué hacemos?
Y eso que se perdió la mayor crisis del capitalismo norteamericano, un crac mayor al del 29, el Negro se hubiera hecho un pic nic con semejante purga yanqui. Se perdió también el Negro cosas que merecen perderse, la pegó digamos, en este caso: se perdió a Macri con su xenofobia explícita, a la Camaño haciendo de la Hiena Barrios, a Cobos reiterando traiciones (empezó con el campo siguió con la del 82 por ciento movil), a Pino Solanas haciendo el caldo gordo a la derecha (muchos pinos hacen un Pinedo)la muerte de Kirchner se perdió, festejada tipo perro patán no sólo en los pasillos de la sociedad rural sino en la mierda forrajera de la federación agraria. Se perdió ver a mi pueblo, Ramallo, con el boom turístico de la costa, aunque sin cine ni teatro, ni calles transitables, ni derecho a cloacas a todos sus habitantes; se lo perdió el Negro querido. Se perdió el Negro a todos los promesantes del camino de acceso a Villa Ramallo por la Costa, que empezaba en Noviembre... JJAJAJAJJAJAAAJA.
El Negro se encerraba en la cocina con Bradbury, Saramago, Cien años de soledad, El quijote dos veces por año, Kazanzatkis, las Venas abiertas, y las colecciones de la revista El Gráfico cuando Joe Louis hacía de las suyas con las peras de sus rivales. Y qué mierda querés que hiciera un tipo que fue expoliado, triturado, exiliado, encarcelado, allanado, ninguneado, negado. En su pueblo y el mío, a una cuadra y media de su casa, la plaza que él caminaba luego de su infarto tiene en su centro una escultura emplazada por un personero de la dictadura militar, un ex intendente de la época del terror ante el silencio atónito de autoridades, vecinos y circunstanciales criticantes de gobiernos democráticos. A pocas cuadras, o a pcoos kilómetros de su vivienda anterior, o la actual bóveda del cementerio, reside la impunidad manifestada de diversas y sencillas formas ante el silencio de esta sociedad "nuestra forma tediosa de reunirnos, tan occidental como cualquiera" . A cuatro años de tu partida, querido Negro, seguimos sin contestar la pregunta, y en deuda con tus brevas y tu ciruelo. Te extraño mucho.
Elvio